Mi historia de Taringa

viernes, 8 de mayo de 2009
Seguramente la mayoría de quienes leen un blog tan técnico como este saben lo que es Taringa, pero no está de más aclarar. Taringa es un sitio web que creó Fernando Sanz (alias Cyph3r) allá por el 2003, donde la gente intercambia links a contenido de interés. Yo conocí a Fernando a través del foro de PC++ hace varios años, y gracias a él conseguí mi primer trabajo en Power Site cuando estaba cursando el CBC antes de entrar a la carrera de Computación. Trabajamos juntos 6 meses allí hasta que yo renuncié para poderme concentrar en mis estudios, y junto con otros tránfugas que programaban y diseñaban sitios web en esa empresa puedo decir que la pasamos bastante bien. Hoy por hoy, Taringa es el octavo sitio más visitado de Argentina, por delante de Clarín o Mercado Libre.

Pero volviendo a lo que nos aqueja: Fernando creó la página cuando estaba aprendiendo a programar en PHP, pero se encontró con un éxito online que le resultaba difícil de manejar. El costo de alojamiento de la página era muy alto, y era imposible poner anunciantes a pesar del enorme tráfico porque gran parte del contenido de Taringa era software ilegal, o pornografía. Por esta razón, Taringa no permitía crear nuevos usuarios, puesto que ya con la cantidad existente el problema era complejo, y si se disparaba el tráfico del sitio, iba a ser imposible mantenerlo en línea. Fernando además estaba en otra, con proyectos que Taringa (por la atención que requería) le hacía muy complicados, y estaba preocupado por la naturaleza ilegal del contenido (lo que dicho mal y pronto significa que no quería terminar en cana).

Fue así como Fernando vendió el 90% de Taringa a los hermanos Botbol (dueños de Wiroos, una empresa de hosting). Rápidamente, Taringa renació con la atención que le pusieron pero con la popularidad empezaron a surgir entrevistas a estos "creadores" del sitio donde se veían declaraciones extrañas, desde como habían creado el nombre (que había sido elegido por Fernando), hasta como se les había ocurrido la idea de crear un sitio así (que había sido creado por Fernando a partir de Teoti).

Un tiempo más tarde Cypher aclaró en su blog la verdadera historia, que es más o menos la que les cuento acá. El tema es que el mes pasado un podcast de Esteban Mancuso trajo luz a las internas de la sociedad Botbol, de la que él había sido parte. Me entero de esto a través de una nota que le hicieron a Fernando en La Nacion Online.

El podcast de Mancuso fue censurado por los administradores de Taringa para que no se difundiera dentro del sitio, y todas las apariciones de su nombre en posts y comentarios se reemplazaron por asteriscos para que no pudieran ser encontradas por los buscadores. No conforme con esto, le enviaron una carta documento al responsable de Vacas Volando, sitio que alojaba el podcast, para que lo eliminara.

Por esta razón escribo este post, y cortesía del efecto Streisand, les dejo el link para que puedan descargar el podcast con la historia de Taringa, que no tiene desperdicio (y contiene más de una valiosa lección para emprendedores).

Descargar podcast de Esteban Mancuso: La historia de Taringa

4 comentarios:

Anónimo dijo...

tambien censuraron cuando Pergolini subio el libro de taringa a Taringa...

cypher dijo...

:)

Anónimo dijo...

Dejando de lado que el sitio Taringa! es principalmente una cueva de ladrones que facilita a sus usuarios el medio para “compartir” alegremente toda clase de contenido robado, ya sea material escrito, fotográfico o software pirateado o con restricciones de uso por derechos de copyright, (avalando así el perjuicio a periodistas, escritores y empresas de software) también puede observarse que la conducta de los moderadores es despótica y descaradamente caprichosa. El supuesto “protocolo” de conducta en Taringa! es sólo una excusa para borrar cualquier tipo de solicitud de sus usuarios, y de un tiempo a esta parte también puede observarse que ejercen un celoso filtro de censura a una parte de la libertad de expresión. Puntualmente los moderadores de Taringa! toleran los exabruptos más guarangos sobre ciertos y determinados personajes políticos argentinos, pero cuando asoma la más leve crítica u opinión desfavorable hacia el señor Pino Solanas inmediatamente ese post es borrado por los moderadores, en una suerte de trabajo de militancia encubierta por el sitio. O sea, Taringa! es un exponente de lo peor de la cultura argentina, el choreo impune de lo ajeno y el fascismo ideológico de la censura prepotente.

Thor dijo...

aguante cypher.

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