Olympus: de Maitani al Micro Four Thirds (Parte 2)

martes, 10 de marzo de 2009
En la primera parte de este artículo hablamos sobre Yoshihisa Maitani y sus tres formidables diseños: la Olympus Pen F, la Olympus OM y la Olympus XA. A continuación vamos a examinar lo que pasó con Olympus durante estos primeros años de la era digital, para llegar así al sistema Micro Cuatro Tercios (Micro Four Thirds) anunciado recientemente.

La caída del sistema OM

Antes de la revolución digital, existió otro gran momento de cambio en la tecnología fotográfica: el autofoco. Si bien el autofoco no era el primer automatismo que se salía de lo puramente manual, sí era el primero que requería de cambios dramáticos en la interacción entre el lente y la cámara: la cámara tenía que decirle al lente que se mueva para enfocar, y por si fuera poco, éste tenía que obedecer. Dado que esta interacción entre lente y cámara es lo que define a un sistema de cámaras (como el OM de Olympus, el F de Nikon o el FD de Canon), era necesario tomar una decisión al respecto:
  • ¿Se crea un sistema totalmente nuevo, haciendo obsoletos todos los lentes antiguos? Esto fue lo que hizo Canon, que abandonó el sistema FD para introducir al moderno sistema EOS.
  • ¿Se adapta el sistema existente para incluir las nuevas funcionalidades? Esto fue lo que hizo Nikon, lo cual le ganó muchos adeptos en aquellos tiempos, pero finalmente se volvió un dolor de cabeza con la modernización que las cámaras sufrieron más adelante.
Olympus se enfrentaba además al hecho de que la tecnología de autofoco estaba patentada, y para una empresa relativamente pequeña, resultaba difícil afrontar los costos de licencias para la patente. Olympus jamás consiguió integrar el autofoco a su sistema OM, y esta funcionalidad se volvería totalmente determinante para las cámaras profesionales en los años que siguieron. Así, el sistema de réflex OM de Olympus fue superado por los demás (y con él gran parte de la marca, puesto que la línea réflex funciona como buque insignia de una compañía fotográfica).

La era digital

Película analógica vs. Sensor digital

Junto con las primeras cámaras digitales, se avecinaba una nueva revolución en los sistemas fotográficos. Así, en el inicio de la era digital Olympus tuvo que decidir nuevamente qué camino elegiría para desarrollar sus sistemas digitales.

En la imagen de arriba se observa un cuadro de película (diapositiva, no negativo) de 35mm al lado de un sensor en una cámara réflex digital Canon. Hagamos ahora un poco de memoria: en los tiempos de la foto analógica, el laboratorio y el revelado, los fabricantes de cámaras solo hacían una cosa: las cámaras y sus lentes. Existía un segundo integrante clave de la industria fotográfica, y era uno muy importante: el fabricante de películas, de los cuales el más popular es sin duda Kodak.

Repentinamente se dio un cambio de paradigma: para producir cámaras digitales de calidad no sería posible que el fabricante de la cámara y el del sensor digital fueran entidades disjuntas, sino que sería necesario un arduo trabajo conjunto de integración. Era crítico que el fabricante de la cámara y el del sensor que viajaría dentro de ella trabajaran juntos para lograr la correcta (y compacta!) integración de los componentes.

En efecto, las primeras cámaras digitales profesionales eran simplemente cámaras analógicas a las que Kodak les construía captores digitales y se ocupaba de que trabajaran juntos (más o menos). El grado de éxito con que esto se logró es relativo. No hay más que ver la foto de la integración Kodak/Nikon de 1994 al lado de estas palabras. Aparte de su ridículo costo, tenían resoluciones de entre medio y un megapixel, y sensores mucho más pequeños que la película de 35mm.

Para Olympus resultaba crítico tomar una decisión estratégica sobre el camino a seguir para ingresar a la era digital. La disyuntiva era la siguiente:
  • ¿Era conveniente desarrollar su propia tecnología de sensores?(con los costos siderales que esto representa)
  • ¿O sería mejor comprar tecnología ajena de algún fabricante especializado? (como por ejemplo, Kodak)


El sistema cuatro tercios

La decisión tomada fue un híbrido. En 2001, Olympus anunció su alianza con Kodak para desarrollar lo que se convertiría en el estándar Cuatro Tercios. En lugar de afrontar los costos de un sistema nuevo por su cuenta, Olympus estableció que el formato que desarrollaría sería abierto: otros fabricantes podrían acceder a las especificaciones de la montura y fabricar cámaras compatibles con el sistema de Olympus. Así, sería más factible que un consorcio de pequeñas empresas pudieran hacerle frente a los gigantes Canon y Nikon.

En ese momento establecieron que el estándar Four Thirds sería réflex, y utilizaría un sensor del 50% del tamaño de la película de 35mm, a diferencia de Canon o Nikon que optaron por desarrollar sus propios sensores, con formatos del orden del 65% de la película tradicional. Esta consideración es clave: mientras más grande es el sensor, mayor es la calidad de la imagen, pero también es mucho más alto su costo, así como el tamaño y peso de las cámaras y lentes que lo acompañan. En 2001 los sensores full frame (de cuadro completo, es decir del 100% del tamaño de la película de 35mm) no soñaban con ver la luz, y Olympus decidió apostar a minimizar los costos y aprovechar el formato más pequeño para construir cámaras más compactas y portables (no olvidemos la Kodak de arriba!).

Para darse una idea, a continuación se ven los distintos tamaños de sensores digitales que existen al día de hoy. Los sensores que aparecen en la última línea de la imagen son los que se utilizan en las cámaras compactas digitales. Salvo contadas excepciones, para tener un sensor de la segunda línea para arriba, es necesario comprar una cámara réflex digital. Esa es la razón principal de la diferencia de precio que existe entre réflex y compactas, así como también lo que motiva que a los usuarios de réflex no les importe que la última cámara que compró su cuñado tenga "un zoom de 30x".

Pero sin embargo...

El problema mayor fue que el sistema Cuatro Tercios sencillamente no estuvo a la altura de lo prometido. Como era de esperarse por su sensor más pequeño, la calidad de imagen es inferior a las alternativas de Canon y Nikon, pero por contrapartida las cámaras no son sustancialmente más pequeñas ni más baratas. No hay más que ver a la E-430 (la cámara más pequeña que Olympus fabrica) comparada con una D60 (una de las más pequeñas que fabrica Nikon al día de la fecha). La E-420 tiene aproximadamente el mismo precio que una Nikon D40x, la más barata de las cámaras Nikon. Pero hay más! ¿Qué tal si la comparamos con la OM1 que concibiera Maitani 50 años antes? ¡Ouch! La cámara de cuadro completo de hace 50 años es más pequeña (con diferencia) que la E-420. Si recordamos que el formato de sensor pequeño de la cámara Cuatro Tercios debía conducir a cámaras más compactas, la comparación resulta poco favorable: la OM1 tiene un "sensor" (la película) mucho más grande y sin embargo logra ser sustancialmente más compacta.

En resumen

El ingreso de Olympus al mundo digital no fue muy feliz: si bien el sistema Cuatro Tercios parecía una alternativa prometedora, la realidad es que no estuvo a la altura de sus promesas. Las cámaras muy compactas, económicas y ligeras nunca llegaron. En la tercera parte de este artículo, vamos a hablar de la vuelta de tuerca faltante para el sistema Cuatro Tercios que se dio en 2008: el estándar Micro Cuatro Tercios.

3 comentarios:

Antonio dijo...

Muy bien escrito! Excelente trabajo de investigación (y las imágenes que ilustran el post son muy acertadas también)

Edgardo dijo...

Tu nota es muy parcial y "anti-Olympus"
Parece hecha a pedido.

gustavo dijo...

La verdad que no sé que leyó el señor Edgardo a mi me parece que no es anti-Olympus solamente cuenta las trabas de una empresa chica en el mundo de la fotografía pero que ha logrado productos de avanzada y con el m4/3 lo está demostrando

Publicar un comentario