Olympus: de Maitani al Micro Four Thirds (Parte 3)

miércoles, 11 de marzo de 2009
En la segunda parte de este artículo revisamos el nacimiento del formato Cuatro Tercios (también llamado 4/3) que Olympus utilizó desde 2001 como base para sus cámaras digitales SLR. Sin embargo, el sistema nunca estuvo a la altura de sus promesas: las cámaras no fueron sustancialmente más compactas que las DSLR de otras marcas, lo cual debía ser su característica distintiva.

¡El problema es el visor!

El mayor factor limitante para reducir una cámara fotográfica réflex es, precisamente, el sistema réflex. En una cámara de este tipo, la lente debe tener una separación importante del sensor (o la película) para alojar el espejo que la hace réflex. A su vez, y dado que los lentes deben estar a esa gran distancia del sensor (lo que se conoce como flange distance), el diseño de los mismos se ve afectado haciéndolos más complejos, pesados, caros y limitando su calidad.


Como se observa en la imagen, el espejo (en verde) ocupa un lugar importante, así como también lo hace el pentaprisma en la parte superior. A su vez, como dijimos, la separación que es necesaria para alojar el espejo complica el diseño de las ópticas.

Entonces ¡qué se vaya!

Antes de quitar el visor réflex de una cámara fotográfica, hay que analizar algo muy básico: ¿por qué lo pusieron ahí en primer lugar? Las cámaras no-réflex ya existen hace mucho tiempo, se las llama "de visor directo" (dado que su visor es directo, o sea que no atraviesa la lente de la cámara fotográfica - es una ventanita en una esquina del cuerpo). Las cámaras de visor directo tienen un sinnúmero de particularidades. La legendaria Leica M que blandió Cartier Bresson era una cámara de este tipo. Y en efecto, era sustancialmente más compacta que una cámara réflex.


En la imagen de arriba se observa una comparación entre una réflex digital Canon y una cámara Bessa de visor directo, mucho más compacta tanto en su cuerpo como en su óptica.

El problema está precisamente en que las cámaras de visor directo no ven a través del lente. Esto tiene una serie de consecuencias poco deseables, de las cuales la más obvia tal vez sea que es posible sacar una foto con la tapa puesta en el lente sin notarlo. A su vez, como siempre se mira a través de una ventanita en el cuerpo, si se cambia el lente por uno diferente, la perspectiva que se observa en el visor nunca cambia: esto las hace particularmente inútiles para fotografía de objetos lejanos.


Electrones al rescate

Afortunadamente, en la era digital hay una tercera opción para visores fotográficos. Se trata de la consabida pantallita que todo el mundo utiliza hoy por hoy en su cámara digital. Ya no es necesario, con un captor digital, observar a través del lente de la cámara por un visor óptico - el sensor puede enviarnos la señal a una pantalla apropiada para poder observarla y componer la imagen. Esta es la base del sistema Micro Cuatro Tercios, presentado por Olympus y Panasonic en Agosto de 2008.


A excepción de la costosísima Leica M8, el sistema Micro Cuatro Tercios es el primer estándar de sistema fotográfico de lentes intercambiables que no es réflex! Y por primera vez, aparece la posibilidad de disponer de un sistema fotográfico digital con alta calidad (determinada por el tamaño del sensor), pero también portable, ligero y con la posibilidad de intercambiar los lentes.

Las cámaras

La primera cámara del sistema Micro Cuatro Tercios fue la Panasonic G1, con un diseño similar al de una réflex digital, aunque más compacta. Si bien es una cámara muy interesante, no es genuinamente representativa de las posibilidades del sistema M4/3.

Muy distinto es el prototipo que presentó Olympus, una declaración abierta de volver a los ideales de Maitani: una cámara de alta calidad, muy portable y sencilla de usar. Ésto es lo que miles de fotógrafos cansados de acarrear sus equipos réflex estaban esperando hace muchos años: una cámara que en lugar de prolongar el paradigma de 1990 a la era digital, aproveche las nuevas posibilidades al máximo. Una cámara que cabe en un bolsillo, pero produce fotos de gran calidad. Una cámara sencilla de usar, pero no limitada en sus prestaciones. Una cámara que haga honor a las convicciones de Maitani, con la tecnología de hoy.


Un guiño al pasado

Con esto concluye este largo artículo sobre la historia de Olympus y del sistema Micro Cuatro Tercios. Sin embargo, no quiero publicarlo sin antes mencionar una curiosidad con la que me topé en la web hace unos días. Si tienen buena memoria recordarán a la Olympus Pen F, esa cámara de 1960 que fuera la primera creación de Maitani y que discutimos en la primera parte del artículo. La particularidad de aquella cámara era su formato half-frame: utilizaba para cada imagen solo el 50% de la superficie de la película de 35mm. El formato Micro Cuatro Tercios utiliza un sensor aún más pequeño, pero con las dimensiones apropiadas para poder utilizar los antiguos lentes del sistema Pen F en cámaras modernas con un adaptador. Y es sólo el comienzo!

Olympus: de Maitani al Micro Four Thirds (Parte 2)

martes, 10 de marzo de 2009
En la primera parte de este artículo hablamos sobre Yoshihisa Maitani y sus tres formidables diseños: la Olympus Pen F, la Olympus OM y la Olympus XA. A continuación vamos a examinar lo que pasó con Olympus durante estos primeros años de la era digital, para llegar así al sistema Micro Cuatro Tercios (Micro Four Thirds) anunciado recientemente.

La caída del sistema OM

Antes de la revolución digital, existió otro gran momento de cambio en la tecnología fotográfica: el autofoco. Si bien el autofoco no era el primer automatismo que se salía de lo puramente manual, sí era el primero que requería de cambios dramáticos en la interacción entre el lente y la cámara: la cámara tenía que decirle al lente que se mueva para enfocar, y por si fuera poco, éste tenía que obedecer. Dado que esta interacción entre lente y cámara es lo que define a un sistema de cámaras (como el OM de Olympus, el F de Nikon o el FD de Canon), era necesario tomar una decisión al respecto:
  • ¿Se crea un sistema totalmente nuevo, haciendo obsoletos todos los lentes antiguos? Esto fue lo que hizo Canon, que abandonó el sistema FD para introducir al moderno sistema EOS.
  • ¿Se adapta el sistema existente para incluir las nuevas funcionalidades? Esto fue lo que hizo Nikon, lo cual le ganó muchos adeptos en aquellos tiempos, pero finalmente se volvió un dolor de cabeza con la modernización que las cámaras sufrieron más adelante.
Olympus se enfrentaba además al hecho de que la tecnología de autofoco estaba patentada, y para una empresa relativamente pequeña, resultaba difícil afrontar los costos de licencias para la patente. Olympus jamás consiguió integrar el autofoco a su sistema OM, y esta funcionalidad se volvería totalmente determinante para las cámaras profesionales en los años que siguieron. Así, el sistema de réflex OM de Olympus fue superado por los demás (y con él gran parte de la marca, puesto que la línea réflex funciona como buque insignia de una compañía fotográfica).

La era digital

Película analógica vs. Sensor digital

Junto con las primeras cámaras digitales, se avecinaba una nueva revolución en los sistemas fotográficos. Así, en el inicio de la era digital Olympus tuvo que decidir nuevamente qué camino elegiría para desarrollar sus sistemas digitales.

En la imagen de arriba se observa un cuadro de película (diapositiva, no negativo) de 35mm al lado de un sensor en una cámara réflex digital Canon. Hagamos ahora un poco de memoria: en los tiempos de la foto analógica, el laboratorio y el revelado, los fabricantes de cámaras solo hacían una cosa: las cámaras y sus lentes. Existía un segundo integrante clave de la industria fotográfica, y era uno muy importante: el fabricante de películas, de los cuales el más popular es sin duda Kodak.

Repentinamente se dio un cambio de paradigma: para producir cámaras digitales de calidad no sería posible que el fabricante de la cámara y el del sensor digital fueran entidades disjuntas, sino que sería necesario un arduo trabajo conjunto de integración. Era crítico que el fabricante de la cámara y el del sensor que viajaría dentro de ella trabajaran juntos para lograr la correcta (y compacta!) integración de los componentes.

En efecto, las primeras cámaras digitales profesionales eran simplemente cámaras analógicas a las que Kodak les construía captores digitales y se ocupaba de que trabajaran juntos (más o menos). El grado de éxito con que esto se logró es relativo. No hay más que ver la foto de la integración Kodak/Nikon de 1994 al lado de estas palabras. Aparte de su ridículo costo, tenían resoluciones de entre medio y un megapixel, y sensores mucho más pequeños que la película de 35mm.

Para Olympus resultaba crítico tomar una decisión estratégica sobre el camino a seguir para ingresar a la era digital. La disyuntiva era la siguiente:
  • ¿Era conveniente desarrollar su propia tecnología de sensores?(con los costos siderales que esto representa)
  • ¿O sería mejor comprar tecnología ajena de algún fabricante especializado? (como por ejemplo, Kodak)


El sistema cuatro tercios

La decisión tomada fue un híbrido. En 2001, Olympus anunció su alianza con Kodak para desarrollar lo que se convertiría en el estándar Cuatro Tercios. En lugar de afrontar los costos de un sistema nuevo por su cuenta, Olympus estableció que el formato que desarrollaría sería abierto: otros fabricantes podrían acceder a las especificaciones de la montura y fabricar cámaras compatibles con el sistema de Olympus. Así, sería más factible que un consorcio de pequeñas empresas pudieran hacerle frente a los gigantes Canon y Nikon.

En ese momento establecieron que el estándar Four Thirds sería réflex, y utilizaría un sensor del 50% del tamaño de la película de 35mm, a diferencia de Canon o Nikon que optaron por desarrollar sus propios sensores, con formatos del orden del 65% de la película tradicional. Esta consideración es clave: mientras más grande es el sensor, mayor es la calidad de la imagen, pero también es mucho más alto su costo, así como el tamaño y peso de las cámaras y lentes que lo acompañan. En 2001 los sensores full frame (de cuadro completo, es decir del 100% del tamaño de la película de 35mm) no soñaban con ver la luz, y Olympus decidió apostar a minimizar los costos y aprovechar el formato más pequeño para construir cámaras más compactas y portables (no olvidemos la Kodak de arriba!).

Para darse una idea, a continuación se ven los distintos tamaños de sensores digitales que existen al día de hoy. Los sensores que aparecen en la última línea de la imagen son los que se utilizan en las cámaras compactas digitales. Salvo contadas excepciones, para tener un sensor de la segunda línea para arriba, es necesario comprar una cámara réflex digital. Esa es la razón principal de la diferencia de precio que existe entre réflex y compactas, así como también lo que motiva que a los usuarios de réflex no les importe que la última cámara que compró su cuñado tenga "un zoom de 30x".

Pero sin embargo...

El problema mayor fue que el sistema Cuatro Tercios sencillamente no estuvo a la altura de lo prometido. Como era de esperarse por su sensor más pequeño, la calidad de imagen es inferior a las alternativas de Canon y Nikon, pero por contrapartida las cámaras no son sustancialmente más pequeñas ni más baratas. No hay más que ver a la E-430 (la cámara más pequeña que Olympus fabrica) comparada con una D60 (una de las más pequeñas que fabrica Nikon al día de la fecha). La E-420 tiene aproximadamente el mismo precio que una Nikon D40x, la más barata de las cámaras Nikon. Pero hay más! ¿Qué tal si la comparamos con la OM1 que concibiera Maitani 50 años antes? ¡Ouch! La cámara de cuadro completo de hace 50 años es más pequeña (con diferencia) que la E-420. Si recordamos que el formato de sensor pequeño de la cámara Cuatro Tercios debía conducir a cámaras más compactas, la comparación resulta poco favorable: la OM1 tiene un "sensor" (la película) mucho más grande y sin embargo logra ser sustancialmente más compacta.

En resumen

El ingreso de Olympus al mundo digital no fue muy feliz: si bien el sistema Cuatro Tercios parecía una alternativa prometedora, la realidad es que no estuvo a la altura de sus promesas. Las cámaras muy compactas, económicas y ligeras nunca llegaron. En la tercera parte de este artículo, vamos a hablar de la vuelta de tuerca faltante para el sistema Cuatro Tercios que se dio en 2008: el estándar Micro Cuatro Tercios.

Olympus: de Maitani al Micro Four Thirds (Parte 1)

La Olympus Corporation nació en 1919 como una compañía especializada en termómetros y microscopios. Fue recién en 1949 que cambió su nombre a Olympus y comenzó a establecerse como una compañía enfocada a la fotografía con un carácter único. Sin lugar a dudas Olympus es un claro ejemplo de la mentalidad japonesa de posguerra que los llevó rápidamente de la derrota y la destrucción a convertirse en una potencia industrial.

Aclaremos algo: Olympus nunca fue uno de los grandes jugadores del mercado de fotografía. Los gigantes Canon y Nikon manejan volúmenes de producción muy superiores a los de esta compañía japonesa. Sin embargo, en los últimos 50 años Olympus creó tres líneas de cámaras fotográficas hoy consideradas de culto. A continuación, voy a sobrevolar cada una de estas tres líneas como preludio a la que podría convertirse en la cuarta: el estándar Micro Cuatro Tercios o Micro Four Thirds.

Yoshihisa Maitani: el ideólogo

En 1956 se une a Olympus un joven ingeniero de 23 años llamado Yoshihisa Maitani. Este hombre sería el padre de las tres líneas de cámaras que voy a describir a continuación, y que le dieron a Olympus su posición dentro del mercado fotográfico. Desde que construyó su primera cámara a los 10 años de edad, Maitani siempre fue fiel a su filosofía: la cámara es una herramienta de expresión y como tal su objetivo mayor está en quitarse del medio para que el fotógrafo pueda hacer su tarea. De este modo el enfoque de sus diseños siempre estuvo fuertemente centrado en la usabilidad.

Maitani entendió esto en 1956. Aún al día de hoy, en que la usabilidad es un término conocido al punto de que existen ingenieros en usabilidad, todavía las grandes compañías no prestan la suficiente atención a este aspecto y sufren las consecuencias. Empresas como Google o Apple son conscientes de esta necesidad y construyeron su liderazgo en los últimos años a partir de un enfoque proactivo en la usabilidad de sus productos (desde GMail hasta el iPhone), destacándose sobre gigantes pesados como Microsoft.

La Olympus PEN F

Copyright oldglass


Desde el primer momento, Maitani entendió también que parte de la practicidad en el uso de las cámaras estaba dada por su tamaño y su peso. Así, se esforzó en crear sistemas de cámaras que fueran tan pequeños y ligeros como fuese posible. Esta es la motivación del sistema Pen y su formato half frame. En fotografía, los "35mm" de los que se habla corresponden al tamaño que la foto ocupa en la película. La Olympus Pen utilizaba solo la mitad del cuadro de 36x24mm, tomando dos imágenes verticales más pequeñas.

Esta reducción de formato no solo le permitía tomar el doble de fotos con la misma película (72 fotos por rollo!), sino que además reducía significativamente el tamaño de los lentes y cámaras, manteniendo el visor réflex, y con él la posibilidad de mirar la foto a través del lente de la cámara (y no por una pequeña ventana a un lado de la lente, como era el caso en la mayoría de las cámaras pequeñas de la época, que no eran réflex). Para darse una idea del tamaño de la cámara, vean esta imagen del manual de la cámara. Se vendieron más de 10 millones de cámaras de esta línea.

La Olympus OM

En 1972 sale al mercado la Olympus OM1, la primera de un sistema réflex de 35mm marcado por las mismas ideas que el sistema Pen: muy pequeño, muy ligero y muy sencillo de usar (pero no demasiado). Tras la experiencia de la Pen, Maitani buscó transportar la filosofía de aquellas camaritas al formato de 35mm, que brinda una mayor calidad que el pequeño half frame.

El sistema fue un éxito, porque presentaba cualidades impresionantes en un formato muy pequeño. El visor de la OM1 era magnífico y sigue siéndolo para los estándares actuales, y tenía una línea de lentes muy completa. El obturador de tela (a la Leica) le daba un disparo muy silencioso, y por su tamaño y funcionamiento discreto hubo quienes la llamaron "la Leica de los pobres". Siguieron a la OM1 muchas otras cámaras, en particular la OM2 que era electrónica (la OM1 era totalmente mecánica). Mi Olympus OM2 es la que se aprecia en la foto de arriba, y con la que tomé muchas de mis fotografías. En este autorretrato se puede apreciar el tamaño compacto de la cámara.

La Olympus XA

Si todavía estás leyendo es probable que sea porque te interesa la fotografía. Pero aunque no te interesara ni un poco, si naciste antes de 1990 seguro conocerías a las hijas o a las nietas de esta cámara: ¡están en la mano de todos los turistas japoneses! Llevando el concepto de portabilidad de Maitani a su extremo, la Olympus XA de 1979 fue la primera cámara con tapita.

La Olympus XA tenía un lente que no sobresalía de la cámara, permitiendo así el diseño deslizante que después se haría muy popular. Su modelo original (la XA a secas) tenía un modo de funcionamiento en prioridad de diafragma que la hace muy atractiva aún al día de hoy, puesto que las cámaras de este tamaño, por ser orientadas a consumo masivo, se hicieron totalmente automáticas rápidamente. También tengo la suerte de tener una de estas, aunque prácticamente no la usé desde que la compré hace alrededor de un año.

Hay una muy buena página web dedicada a la Olympus XA. Una curiosidad: los rectángulos rojos que están por toda la página imitan el obturador sensible al tacto de la Olympus XA, solo uno de los aspectos técnicos de avanzada para la época que tenía esta simpática cámara.

Resumiendo

Hicimos un recorrido rápido por las creaciones de Yoshihisa Maitani mientras trabajaba para Olympus. El sitio web Maitani Fan tiene mucha más información sobre Maitani y Olympus, así como sobre algunos de sus proyectos más esotéricos que nunca vieron la luz (como la OM-X, una cámara modular de 35mm al mejor estilo Hasselblad).

En la segunda parte de este artículo vamos a hablar sobre las desventuras de Olympus en la era digital, y como el formato Micro Cuatro Tercios marca el regreso a los ideales de Maitani.